El hallazgo de un adolescente de 15 años sin vida en su domicilio de la colonia Villas de San Miguel, en el norponiente de Nuevo Laredo, activó la alerta de los cuerpos de emergencias la noche del lunes. Se trata del segundo caso de suicidio juvenil en menos de tres semanas en esta ciudad fronteriza.
El menor, identificado como Bryan Alexander, fue localizado suspendido detrás de su vivienda en la Privada A6 y el Bulevar Valles de Anáhuac. Su padre, Fernando Pérez, lo descubrió y lo trasladó al interior con la intención de reanimarlo mientras solicitaban auxilio. Al arribar al lugar, elementos de Protección Civil y Bomberos de la subestación del Bulevar Carlos Canseco confirmaron que el joven carecía ya de signos vitales.
Autoridades de la Fiscalía General de Justicia del Estado acudieron para procesar la escena y ofrecer el apoyo legal correspondiente a la familia. Este suceso se suma al reciente caso de otro menor que decidió quitarse la vida, situación que subraya la creciente preocupación por la salud mental en la adolescencia.
Organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud y UNICEF, advierten que los cambios emocionales, escolares y sociales pueden desencadenar crisis profundas en esta etapa. Señales como alteraciones en el comportamiento, aislamiento persistente, bajo rendimiento académico o expresiones de desesperanza deben ser atendidas de inmediato.
Especialistas insisten en la importancia del diálogo abierto y el acompañamiento sin juicios como herramientas básicas de prevención. En México, la Secretaría de Salud ofrece la Línea de la Vida (800 911 2000) y redes sociales oficiales (@LineaDeLaVida). En Estados Unidos y Laredo, Texas, está disponible la Línea de Crisis y Suicidio (marcar o enviar mensaje al 988), así como el servicio de emergencias 911 para situaciones de riesgo inminente.
















