De enero a agosto de 2026, la Dirección de Protección Civil y Bomberos de Nuevo Laredo ha atendido más de 458 reportes de enjambres de abejas, llevando a cabo operativos de rescate y traslado de manera segura y sin recurrir a la eliminación de los insectos. El objetivo principal de esta estrategia es proteger tanto a la población como a las propias abejas, consideradas fundamentales para la polinización y la biodiversidad.
Humberto Fernández Díaz de Pinos, director de la corporación, explicó que los elementos especializados se despliegan a los sitios reportados para asegurar el enjambre, retirarlo delicadamente y trasladarlo a una instalación de cuarentena. Una vez concluido el periodo de observación, se realiza la liberación de las colonias en zonas rurales libres de riesgo para los habitantes. “Nuestro enfoque no es erradicar, sino resguardar y darles un destino que garantice su conservación y la tranquilidad de los ciudadanos”, destacó.
El funcionario advirtió sobre los peligros de intentar manipular enjambres de forma casera. Cuando las abejas perciben una amenaza, pueden reaccionar de manera defensiva, lo que aumenta el riesgo de múltiples picaduras y lesiones graves. Por ello, insistió en no acercarse, no emplear objetos o sustancias para ahuyentarlas y mantener una distancia prudente hasta la llegada de los especialistas.
Ante la aparición de un enjambre en viviendas, comercios, escuelas o espacios públicos, la recomendación es reportar inmediatamente al número de emergencias 911. De este modo, Protección Civil y Bomberos evaluará la situación y enviará al personal capacitado para efectuar el retiro seguro, garantizando la integridad de las personas y la preservación del ecosistema.
















