Dos decesos por complicaciones de salud movilizaron en las últimas horas a las autoridades de Nuevo Laredo, quienes tras las diligencias correspondientes descartaron toda intervención externa y determinaron que ambos fallecimientos obedecieron a causas naturales.
El primero de los casos se registró en una vivienda de la colonia Villas de Oradel, donde familiares hallaron sin vida a Héctor, de 28 años. De acuerdo con la versión de su pareja, el joven había presentado semanas atrás intensos dolores en el pecho que requirieron hospitalización. Durante la tarde del miércoles, volvió a manifestar malestar agudo y se solicitó el apoyo de una ambulancia; no obstante, al arribar los cuerpos de rescate confirmaron el óbito en el lugar.
De forma independiente, el Hospital General reportó el fallecimiento de Carlos Mario, de 53 años, de origen salvadoreño y nacionalizado mexicano, quien se encontraba internado desde el pasado 16 de octubre. El paciente ingresó con un severo cuadro de desequilibrio electrolítico derivado de padecimientos crónicos como diabetes e hipertensión. A pesar de las maniobras médicas emprendidas, su estado se complicó y perdió la vida recientemente.
En ambos escenarios, agentes de la Policía Investigadora y peritos de Servicios Periciales acudieron a procesar las escenas, revisaron las evidencias y confirmaron la ausencia de indicios de violencia. Con ello, las autoridades concluyeron que los decesos fueron consecuencia de problemas de salud preexistentes.
















