Ante las crecientes solicitudes de donaciones de sangre y el riesgo de fraudes asociados, las autoridades de salud instan a la población a dirigirse primero a los bancos de sangre autorizados antes de considerar pagos a donadores anónimos. Esta recomendación proviene del doctor Francisco Mejía Barrientos, director del Banco de Sangre, quien enfatiza la importancia de verificar la disponibilidad de los componentes sanguíneos necesarios en instituciones de salud, ya sean públicas o privadas.
Con más de tres décadas de experiencia en el sector, el doctor Mejía advirtió que, aunque la urgencia puede llevar a algunos a buscar donantes a través de terceros que ofrecen pagos, esta práctica puede comprometer la seguridad de las transfusiones. “Hay un riesgo significativo al aceptar sangre de donantes no verificados, ya que se ignora su estado de salud actual, lo que podría poner en peligro a los receptores, en especial a pacientes vulnerables como embarazadas y recién nacidos”, comentó.
El director también destacó que la medicina transfusional permite alternativas en cuanto a la compatibilidad de sangre, por lo que no siempre es necesario encontrar un donador del mismo tipo que se esté buscando. Los bancos de sangre colaboran entre sí para intercambiar componentes sanguíneos en caso de que haya escasez, y de este modo pueden atender mejor la demanda.
Mejía identificó que la sangre de tipo O negativo y AB positivo a menudo presenta dificultades de disponibilidad, mientras que el O positivo y A positivo son los más solicitados. A pesar del aumento en la demanda de sangre en Nuevo Laredo, la llegada de especialistas en áreas como oncología y cardiología ha permitido un mejor manejo de los recursos sanguíneos.
Las autoridades reiteran que la donación de sangre debe ser un acto altruista y solidario, y exhortan a la ciudadanía a contribuir con este acto noble de manera segura, evitando caer en fraudes y priorizando la salud de quienes más lo necesitan.
















