De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en Nuevo Laredo existen más de 20 000 hogares en rezago habitacional. Para revertir esta situación, los gobiernos federal, estatal y municipal han puesto en marcha un programa conjunto que contempla la construcción de 10 000 viviendas destinadas a familias de escasos recursos que aún carecen de patrimonio.
La inversión principal corre a cargo de la Federación, a través de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) y el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), que aportan la infraestructura y los recursos para desarrollar proyectos en diversos puntos de la ciudad. Más de 6 000 casas se levantan ya en el fraccionamiento Palmiras, mientras que en coordinación con el Instituto Tamaulipeco de Vivienda Urbana (ITAVU) se edifican 900 unidades adicionales que llevan el mismo nombre. Asimismo, en el fraccionamiento Bonitos Tobogán el municipio ha donado un predio de 40 hectáreas para otras 900 viviendas.
El Ayuntamiento de Nuevo Laredo, con recursos propios, suma 115 domicilios en el fraccionamiento El Progreso, de los cuales 15 ya han sido entregados. El diseño arquitectónico consiste en módulos de cuatro viviendas—dos en planta baja y dos en planta alta—equipadas con sala-comedor, dos habitaciones, baño y área de lavado.
Para acceder a estos apoyos, el Instituto Municipal de Vivienda y Suelo Urbano (Imvisu) mantiene abierta la convocatoria de registro de familias interesadas. Los solicitantes también pueden gestionar su crédito directamente con Infonavit o visitar las casas muestra habilitadas en las zonas de construcción. Según las autoridades, el programa permitirá reducir en un 50 % el rezago de vivienda antes de que concluya la actual administración.
















