La Secretaría de Educación Pública (SEP) oficializó un acuerdo nacional para restringir el uso de teléfonos celulares en las escuelas de educación básica, mismo que cuenta con el respaldo unánime de las autoridades estatales y del magisterio en Nuevo Laredo. Durante la sesión del Consejo Nacional de Autoridades Educativas, el titular de la SEP, Mario Delgado Carrillo, destacó que esta medida busca “menos pantallas, mayor convivencia y un desarrollo integral de las niñas, niños y adolescentes en México”.
En Nuevo Laredo, los docentes avalan la iniciativa ante el creciente impacto de las distracciones en el aula, las dinámicas de ciberacoso y el uso indebido de herramientas de inteligencia artificial que dificulta la evaluación real del aprendizaje. El sector educativo local enfatiza que la ausencia de lineamientos uniformes ha obligado a los maestros a depender de criterios individuales para supervisar o confiscar dispositivos, lo que a menudo deriva en confrontaciones con los padres de familia.
La regulación nacional pretende establecer un marco claro que diferencie el empleo pedagógico de la tecnología de los usos meramente recreativos o nocivos. Bajo este esquema, las escuelas podrán implementar protocolos claros para garantizar la atención plena de los estudiantes y proteger su bienestar emocional, sin renunciar a la innovación tecnológica como apoyo didáctico.
El acuerdo estará sujeto a la publicación de disposiciones específicas por parte de la SEP y a la colaboración activa de directivos, maestros y tutores, con el propósito de generar espacios de aprendizaje más seguros, enfocados e inclusivos.
















