Las intensas precipitaciones registradas en el norte de México y el sur de Texas en las últimas semanas han impulsado de manera significativa el almacenamiento de las presas internacionales La Amistad y Falcón, fundamentales para el suministro de agua en los municipios de la frontera de los dos Laredos. Gracias al aporte de escurrimientos provenientes de Coahuila, Chihuahua y Texas, ambos embalses captaron un volumen agregado de 172 millones de metros cúbicos de agua.
En el caso de la presa La Amistad —principal fuente de agua potable para Nuevo Laredo y Laredo, Texas—, el nivel de almacenamiento pasó de 23.9 % a finales de septiembre a 26.1 % a principios de octubre. Este avance, que equivale a un ingreso neto de 86 millones de metros cúbicos en apenas dos semanas, coloca a la cortina con un total de mil 037 millones de metros cúbicos disponibles.
Ramón Meza González, titular de la sección mexicana de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) en Nuevo Laredo, destacó que “el factor determinante para este repunte fueron las lluvias registradas en el área de Coahuila, Chihuahua y Texas”. Estas condiciones meteorológicas han permitido compensar el déficit acumulado tras los estragos de la ola de calor y la evaporación en la región.
Por su parte, la presa Falcón experimentó una recuperación notable durante el segundo trimestre del año, al elevar su nivel de 12 % al 20 % gracias a las avenidas de junio, que drenaron directamente hacia esta cuenca hidrográfica. Aun cuando los aumentos porcentuales puedan parecer modestos, la magnitud de ambos vasos convierte cada fracción en miles de litros, aliviando provisionalmente la presión sobre los sistemas de abastecimiento fronterizos.
Especialistas en gestión hídrica advierten, no obstante, que es necesario dar seguimiento a las condiciones pluviométricas en los próximos meses para asegurar una recuperación sostenida y mitigar el riesgo de nuevas sequías en la región.
















